Historia


Corría el año 1908 cuando un grupo de vecinos de Capurro, alentados por la idea de la formación de una entidad deportiva, se reunieron en el corazón mismo de Capurro y de allí nació el Centro Atlético Fénix. Con pasado en un club de la vieja Liga Nacional llamado Guaraní, estos jovenes decidieron esta vez participar en las competencias de la Liga Uruguaya de Football. En aquel entonces a todos los cuadros que solicitaban la afiliación, la liga les hacía rendir una prueba de suficiencia y de acuerdo con los méritos que expusieran era la divisional que se les asignaba.

En la prueba solicitada por la AUF para participar en sus competencias, Central fue el rival de Fénix. Dicho partido terminó con derrota por 3-0 para el club de Capurro, pero la comisión encargada del dictámen recomendó la integración del club en la Segunda División.

Fénix actuó con distinta suerte, pero siempre sus integrantes dejando todas sus energías en las luchas deportivas. Fuera de la cancha, la lucha era mayor, si se quiere, ya que contando solamente con escasas entradas, debian sus dirigentes, que a la vez eran jugadores, cargar con todos los gastos del equipo, locomoción, etc.. Sin embargo, con cuanta satisfacción y alegría se hacia todo aquello con tal de poder traer en las tardes domingueras un nuevo triunfo que fuera la mejor alegría del barrio.

Divergencias de orden interno provocaron la desaparición del club, para resurgir formalmente el 7 de julio de 1916 bajo la denominación de Centro Atlético Fénix.

Al año siguiente de su fundación, en 1917, Centro Atlético Fénix se afilió nuevamente a la Asociación Uruguaya de Fútbol entrando a competir en Tercera Extra donde jugó su primer partido oficial bajo el nombre actual. El primer team que debutó en esta divisional lo integraron: J. Mutti, Eduardo Pagean, José Santos, Fructuoso Del Pino, Andrés Silva, Pedro Livero, J. Carnelli, Enrique Alegari, Óscar Navarro, José Silva y Fermín Uriarte. Suplentes: Pedro Lacasagne y José Gorga.

La primera participación oficial de Fénix en un torneo de la Asociación Uruguaya de Fútbol fue en Tercera Extra en 1917, finalizando en la segunda posición.

La primera comisión directiva integrada de la siguiente manera: presidente, Waldemar Pintos; vicepresidente, Egidio Turini; secretarios, Américo N. Martin, Nicolás Schmitt, Antonio L. Barberis; tesorero, Luis Decarlini; protesorero, Fructuoso Del Pino; vocales, Martín Silva, Humberto Fontana, Francisco Martini, Alfredo Bello, Pedro Vidal, Carlos Vaccaro y Pedro Peirano.
Los colaboradores de la Comisión directiva y socios fundadores fueron: Antonio Puppi, Roque Torres, Enrique Alegaris, Pedro Livero, Benito Silva, Pedro Lacasagna, Carlos Rosas, Evaristo Falcón, José C. Santos, Ambrosio Campos, Pablo Ariscún, Ramón José Gorga, Eduardo Gard, Alfredo Folco, Mario Torres, Roberto Gard, Pedro Castelli, Luis Colombo, Renato Turini, Francisco Martínez Reina, Martín Lloveras, José Dellabella, Eduardo Penela, Otto Rohner Mazarotti, Alejandro Varela, Gabino Herrera, Roberto Barona, José Altamira, Eduardo Mazzeo, José Álvarez, Hubbaldo Siage, Roberto Greppi, Luis A. Hobert, Ernesto Álvarez, Luis. A. Riani, José Sabio, Carlos Sapelli, Bolívar Otero, Amadeo Fraccaroli, Óscar Navarro, José Carnelli, Eduardo Pagean, Miguel Gobo, Pedro Portugal, Antonio Del Pino, Luis Uriarte.

El empuje de un barrio que promovía la consagración de su equipo de fútbol, el albivioleta de todos, llevó a Fénix a competir en Primera división en las temporadas 1923 y 1924, época en la que un grupo de clubes crearon paralelamenta a la AUF la Federación Uruguaya de Fútbol.

En 1922 fue vicecampeón de Intermedia, detrás de Bella Vista, que como campeón ascendió a Primera. A fines de ese año, Peñarol y Central fueron expulsados de la AUF. Debido a ello, Fénix fue promovido a Primera. En el torneo de 1923 el club de Capurro culminó octavo entre 12 y en 1924, cuarto.

En 1925, en plena disputa del torneo, el "Laudo Serrato" -que destrabó el conflicto del fútbol uruguayo-, se suspendió toda la actividad local, quedó trunco el torneo y reprogramaron las competencias.
Se organizó para 1926 un torneo especial en Primera con los mismos equipos que compitieron en el círculo superior previo a la creación de la Federación. Debido a ello, Fénix fue relegado a Intermedio.

En 1932 el fútbol uruguayo abandonó el rótulo y su condición de amateur para pasar al profesionalismo, Fénix transcurrió entre 1931 y 1940 en el segundo nivel (Intermedia), debido a que entre 1931 y 1936, por las reformas que se introdujeron, no hubo ascensos ni descensos en el Campeonato Uruguayo de Primera División. Entre 1937 y 1940 no hubo ascenso directo; se disputaron encuentros de promoción.

A lo largo de la década del 30' el albivioleta fue un equipo de mitad de tabla en Intermedia, siendo el hecho más importante el estreno del estadio Parque Capurro a final la década.

La siguiente década transcurrió entre el segundo y tercer nivel del fútbol uruguayo.
En 1941 jugó el torneo de Intermedia (campeonato de Segunda División hasta ese año). Culminó séptimo y no logró ascender a la Divisional "B" que se creó en 1942.

Entonces jugó en Intermedia (tercera división), fue campeón y ascendió a la "B", pero no superó los últimos lugares de la tabla del torneo de ascenso. En 1943, 1944 y 1945 se ubicó en mitad de tabla, hasta que en 1946 fue último y descendió.
En 1949, tras un año en el que el campeonato quedó inconcluso, fue campeón de Intermedia y volvió a la "B".

De maduración lenta, hijo del esfuerzo y del sacrificio, con el sufrimiento incorporado como parte de su identidad y con un espiritu de lucha único, Fénix construyó su propia historia marcada a fuego por la entrega y la paciencia. La primera para alcanzar las metas, la segunda para no desesperar en la adversidad. No fue fácil el camino. El recorrido albivioleta por el fútbol de elite del fútbol uruguayo, tras el breve pasaje de 1923 y 1924, se demoró exageradamente.

El club ya recorría sus años de existencia, cuando en octubre de 1957 se estrenó en Primera División -en el profesionalismo que se había creado en 1932-, en una época en la que en la "A" competía un selecto grupo de clubes. Solo participaban 10 equipos, que jugaban desde marzo a diciembre dos torneos. El más importante era el Campeonato Uruguayo, que se disputaba en el segundo semestre.
Con una campaña histórica en el torneo de la B de 1956, firmó su ascenso. El 1º de setiembre de 1957 debutó en el Campeonato Uruguayo, fue con empate 1-1 ante Racing, en el Parque Capurro, dirigió Juan Carlos Armental y vendieron 1.852 entradas.

El primer gol albivioleta en el profesionalismo lo marcó Adhemar Saccone a los 10'. Luego, a los 15', empató Verdes de penal para los visitantes. Fénix formó con Mario Thul, Aniceto Kanapkis, Julio César Ávalos, Washington Alberro, Huber Trombotti, Ruben Plada, Romualdo Pessina, José Acosta, Adhemar Saccone, Heber Montuori y Juan Herold. La dupla técnica la integraron Fermín Azpitarte y Juan Pelegrino Anselmo.

El calendario estableció para el 14 de setiembre su primer partido ante uno de los grandes, fue ante Peñarol en el Estadio Centenario; dicho encuentro terminó 0-1. Dos fechas después, el domingo 29 de setiembre, se transformaría en otro día histórico: en el Estadio Centenario, Fénix venció 1-0 a Nacional y consiguió así el primer triunfo ante un grande.

Ante Nacional se vendieron 17.933 entradas (había más de 22.000 personas), dirigió Washington Rodriguez y el gol del triunfo lo marcó Herold a los 18'. Con ese tanto cayó el invicto del golero Walter Taibo, que llevaba 378'. Fénix formó con Thul, Kanapkis, Ávalos, Alberro, Nardelli, Ruben Prado, Pessina, Juan Carlos González Prada, Saccone, Mantuori y Herold.

Los otros dos partidos ante Peñarol y Nacional, en la segunda rueda, se resolvieron con derrotas: 5-2 y 5-1, respectivamente. También ese año, el 15 de diciembre en la antepenúltima fecha del torneo, se produjo la primera visita a Jardines del Hipódromo, que fue inaugurado dos mesesantes. En esa primera temporada en el círculo superior, Fénix culminó cuarto, a cinco puntos del campeón (Nacional con 24 puntos), a dos del segundo (Peñarol, 21) y a uno del tercero (Defensor, 20). Ganó ocho partidos, empató tres, perdió siete;, anotando 31 goles y recibiendo 33. Pessína y Herold fueron los máximos artilleros del equipo con siete tantos cada uno, y Ávalos Alberro y los dos goleadores tuvieron asistencia perfecta: jugaron los 18 encuentros.

Fueron años de placer para el hincha, de éxitos, de la primera conquista (Campeón de los chicos), aunque no estuvo exento de dramatismo por el descenso que evitó en partidos de definición con Wanderers en 1961.
En 1962 fue tercero detrás de Nacional y Peñarol, lo que le valió el título Campeón de los chicos; en 1963 fue cuarto; en 1964, décimo; en 1965, quinto y le quitó el invicto a Peñarol, campeón, en la última fecha; en 1966, noveno, y en 1967 nuevamente noveno, perdiendo la categoría.

En el torneo de la B, fue cuarto en 1968 y 1969, y en 1970 sufrió una temporada de terror: fue el último en el torneo de ascenso, con dos triunfos en 18 partidos y evitó el descenso a la Intermedia por los puntos que arrastraba del año anterior.

Es recordado como el decenio de los grandes extremos, el de los ascensos de 1973 y 1977, el del descenso de 1976, el de ganar la Copa Montevideo como campeón de los chicos en 1978 y 1979, y el de la gira al exterior en 1978.

En 1971, ya peleaba por el regreso al círculo superior. El vicecampeonato de ese año lo colocó en el repechaje, pero no le alcanzó. Sin embargo, brindaba señales del lugar que quería tener Fénix. En 1973, con una sola derrota en 18 partidos y firmó un campañón en la "B", el títilo y el ascenso. El regreso al círculo de privilegio pretendía marcar el crecimiento, el salto de calidad, aunque no concretó todo lo que esperaba: siempre quedó en mitad de tabla para abajo, y terminó pagando muy cara su irregularidad. En 1977 volvió a la "B", donde ganó de punta a punta el ascenso. En 1978 y 1979 fue tercero y nuevamente el mejor de los chicos, detras de Nacional y Peñarol, y en 1980 cerró la década en la décima posición en un torneo de 14 equipos y con una mochila pesada para el descenso para la siguiente temporada.

Fue la del tobogán, que empezó en la "A" y terminó en la "C". Que comenzó jugando el Uruguayo en el círculo de privilegio en 1981, en el que culminó 15° (último) y acabó en 1990 descendiendo al tercer nivel del fútbol local, en una categoría que hacía casi medio siglo que no recorría.

El Uruguayo de 1981 se jugó con 15 equipos, a dos ruedas todos contra todos. En 28 partidos, Fénix ganó sólo cuatro y perdió 16; fue el último y bajó a la "B", en la que permaneció hasta 1985 cuando logó el título y el ascenso.
La recorrida por Primera fue breve, de apenas una temporada, en 1986, y de 24 partidos cargados de sufrimiento con dos triunfos, 14 empates y ocho derrotas. El equipo culminó penúltimo, por encima de River Plate, y apenas un punto debajo de Rampla y a dos de Cerro. Ese año se produjo el retiro de Juan Ahuntchain como futbolista, con la camiseta albivioleta.

Entre 1986 y 1990 volvió a jugar en Segunda, hasta que el golpe más duro que sufrió la institución en muchos años marcó el final de la década: el doloroso y terrible descenso a la "C", donde permaneció solamente una temporada para retornar a la B.

La temporada de 1990 comenzó con Guillermo Escalada como entrenador. Duró tres fechas. Luego de tres derrotas, sin goles y siete en contra dejó el cargo.
Asumió interinamente Leonel Davezac que dirigió el 0-0 con Sud América y luego tomó el equipo Nelson Peña.
En la segunda rueda Fénix ganó dos partidos y entró en zona de descenso donde peleó mano a mano con Villa Española. A falta de dos fechas para el final estaban iguales en 21 puntos luego de que el Villa perdiera 0-1 con El Tanque y Fénix cayera 1-2 ante Miramar Misiones.
En la penúltima jornada los albivioletas igualaron 1-1 con Basánez y Villa Española le ganó a Cerrito 1-0 por lo que pasó por un punto en la tabla del descenso. La tarde del 17 de noviembre de 1990 el equipo perdió la categoría en el partido contra Rampla en el Olímpico.

El descenso a la C generó un quiebre en Fénix. La gente desapareció del club. Entonces se llamó a una asamblea para designar nuevas autoridades.

El camino para volver a la B no fue sencillo. Fue larga y dura la lucha. Luego de una primera rueda donde los albivioletas culminaron liderando la tabla seguidos de cerca po La Luz, en la segunda vuelta surgió un tercer equipo interesado en el ascenso ya que Villa Teresa logró alcanzar a los punteros y se metió en la pelea. Esto generó una ronda final entre los tres equipos para definir el ascenso.
En partido drámático, se definió el ascenso de Fénix sobre Villa Teresa. En un encuentro que tuvo un expulsado en Villa Teresa durante el transcurso del primer tiempo, a falta de cuatro minutos del final, y cuando Fénix ganaba por 2 a 0, fue expulsado el golero Apud en Fénix. El equipo no tenía mas cambios por realizar, por lo cual Juan Quefán pasó a cubrir el arco. En el minuto 89 descontó Villa Teresa, pero no alcanzó, y fue el Albivioleta quien festejó el ascenso a la Segunda División.

En el año 2000 los albivioletas lograron el retorno a Primera División.
En 2001 el equipo fue conducido toda la temporada por Miguel Puppo. Terminó sexto en el Clasificatorio por lo que evitó jugar por la permanencia.
En el año 2002 llegó Carrasco y todo cambión. Fénix metió miedo, se paró de igual a igual contra cualquiera.
Clasificó a la Liguilla y la ganó por primera vez. Fue a la Copa Libertadores.
Luego de la ida de JR para convertirse en técnico de la Selección Uruguaya, desembarcó Alzamendi. En su primer año en Capurro se consagró campeón de la Liguilla y volvió a clasificar a la Libertadores.
Luego el equipo cayó en un bajó, perdió la categoría dos veces y la recuperó.

*Fragmentos del libro por los 100 Años del Club*